En
imaginería destaca el Cristo de la Salud, atribuido a José
de Arce; otro cucificado del siglo XVI situado en la Capilla de
Pavón; el Cristo de la Viga, que está en la Sacristía
junto a otro Cristo y una Virgen con serafines obra de Diego Roldán;
la Virgen titular, obra del siglo XVII, en la Capilla del Pilar
y dos tableros tallados con un bello relieve en la puerta de la
Sacristía.
En pinturas destaca el lienzo de la Santa Faz del taller de Zurbarán;
en la nave de la Epístola lienzo de la Inmaculada de Miguel
de Luna y en la Sacristía dos cuadros que aluden a la Batalla
de los Angeles y Jesús ante los doctores.
La
calidad y cantidad en artes decorativas y suntuarias es bien patente
ya que cuenta con 125 piezas que abarcan los siglos XVI y XIX,
entre otras destacan elaboradas en plata y plata sobredorada las
custodias, bandejas, copones, cruces procesionales y el frontal
de la Capilla del Sagrario; en ornamentos sagrados es de especial
mención una capa de terciopelo con medallones bordados
de imaginería en oro y sedas, un tapiz con decoración
mudéjar y 23 vidrieras.
El
Cristo de la Salud, extraordinaria obra del siglo XVII, tiene
su salida procesional junto a la Virgen de la Encarnación,
la madrugada del Viernes Santo envuelto en un ambiente de silencio
sobrecogedor.