Titulada
por Alfonso X, esta iglesia de la reconquista de estilo gótico
fue testigo del asentamiento de los nobles más importantes
de Jerez convirtiendo el barrio en protagonista de las mas hondas
raíces históricas.
Cuenta
en su interior con una sola nave cubierta con bóvedas de
crucería gótica, y abiertas a la nave del templo
capillas mudéjares.
Esta
iglesia conserva sus portadas de archivolta con arbotantes y gárgolas.
El retablo, obra de Andrés Benítez, data del siglo
XVIII, al igual que sus imágenes de la Virgen del Desconsuelo
-que en su paso de palio es uno de los más completos de
la ciudad-y el Cristo de las Penas, cuyo paso procesional corresponde
al Martes Santo conservado una estación penitencial de
arraigado sabor popular.